Face ID, reconocimiento de iris, huella dactilar… Estos son nombres que se están convirtiendo en cotidianos en el día a día de los españoles. Una evolución en el control de la seguridad que ha convencido a cuatro de cada diez usuarios de tecnología que ven al reconocimiento biométrico más seguro que las contraseñas tradicionales y de los números PIN, según IBM.

La biometría como método de acceso presenta una creciente popularidad, ya que el 67% de usuarios a nivel mundial se muestra actualmente cómodo utilizando soluciones de autenticación biométrica y el 87% cree que lo estará en el futuro.

Sin embargo, uno de los principales peros para la expansión de las tecnologías biométricas se encuentran la privacidad, elegida por el 55% de los españoles encuestados, mientras que un 50% ha señalado la seguridad como problema. Con estos datos, España es el segundo país de la Unión Europea más preocupado por la seguridad en el reconocimiento biométrico.

Los conocidos como millennials muestran una mayor confianza en las tecnologías biométricas. El 75% de los jóvenes españoles encuestados asegura sentirse cómodo con las tecnologías biométricas, frente al 58% de los mayores de 55 años.

Según el estudio de IBM, el 42% de los millennials utiliza contraseñas complejas que combinan letras, números y caracteres especiales, mientras que en los mayores de 55 años el porcentaje asciende al 49%.

Por su parte, los integrantes de la conocida como Generación Z utilizan de media cinco contraseñas distintas, frente a las 12 que emplean los mayores de 55 años.

Comparando los datos de Europa con otros continentes, los ciudadanos de Asia Pacífico son los que arman mostrarse más cómodos con las tecnologías biométricas (78%), frente al 65% de los europeos y el 57% de los norteamericanos. Los europeos muestran una mayor costumbre de utilizar contraseñas complejas (52%), frente al 36% de los habitantes de Asia Pacíco y el 41% de los norteamericanos.